domingo, 19 de abril de 2009

Un País imaginario




Sr. Presidente del Gobierno de España

No se si será una utopía, pensar en un país en el que todo fuera mucho mas sencillo .Que a las cosas se las llamara por su nombre, que las palabras se emplearan aplicándolas con su verdadero significado, que las leyes se interpretaran y se aplicaran dentro de la honestidad, sin dependencia política

.Que los militares pudieran ir de uniforme por la calle. Que los clérigos no se mimetizaran con los civiles. Que las leyes fueran fuertes, duras, para que fueran disuasorias, no para castigar y si para evitar el delito.

Que la corrupción no se considerara solo para el corrupto en el campo económico, también con toda la extensión de su significado aplicándola en el cuerpo ejecutivo, en el legislativo, en el judicial, e incluso, para la prensa y todos los medios. Que estos publicaran una información fidedigna y la opinión dentro de la ética profesional, sin dependencias ni señores o los que servir. Así el cuarto poder tendría todo el crédito.

De esta manera, para los ciudadanos seria más fácil la interpretación de los programas electorales, no habría términos encriptados, pues los partidos políticos estarían imbuidos de la honestidad que deben a sus representados, el pueblo. A ninguno se le ocurriría pregonar un programa que no pensara cumplir y mucho menos hacer promesas transgresoras, a determinados colectivos para conseguir un puñado de votos, o ser perjuro por modificar la Constitución sin hacerlo por el camino adecuado y además seguir gobernando.

Con este horizonte tan despejado de nubes, que se viera venir a todo el mundo, no se darían casos en que políticos, políticamente corruptos, tuvieran que constituir gestoras o comisiones de investigación para dilucidar los comportamientos cometidos por políticos u otros estamentos presuntamente corruptos económicos Esta situación tan grotesca de poner al zorro a cuidar el gallinero, seria inverosímil. La posibilidad de contagio en actuación tan arriesgada es segura.

En mi país imaginario no se darían, pues el corrupto político tendría penas de inhabilitación muy duras y el corrupto económico, además de la larga condena de privación de libertad, no saldría de la cárcel hasta haber restituido el último céntimo de lo robado a la sociedad, sin tercer grado, ni paños calientes legales etc etc……

Hace 65 años yo pensé que este país debería de ser España. Hace 30 años yo imagine que ya podía ser España, Hoy todavía le falta un hervor, y VD teniéndolo en su mano y estando ahora iluminado por la democracia Norteamericana ¿Lo pensó esto alguna vez Sr. Presidente?


Atentamente le saluda Emilio Castellote Madrid.




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